Evangelizar (Tarea de la Iglesia)

Tomar conciencia de lo importante y urgente que es comprender y practicar el Evangelio.

La Evangelización podemos considerarla en dos sentidos: una sectorial, que consiste en el anuncio explícito del Evangelio que se hace a través de los sacramentos, la catequesis, el Kerigma (el anuncio), la denuncia (Puebla 357, 1063); en el testimonio que dan los cristianos por medio de una vida según el Evangelio tanto a nivel individual como comunitario (Puebla 272, 356); en la práctica Liberadora integral por los pobres, la acción por la creación de una nueva sociedad más justa, la promoción de una política inspirada en criterios evangélicos (Puebla 1232, 1254). Otro global que incluye los tres anteriores.- Los diversos aspectos sectoriales de la Evangelización se dan articulados con cierta jerarquización: el anuncio es un medio y el fin lo constituye el vivir y el hacer el Evangelio; esto último es a lo que se orienta todo el proceso.

Religiosidad popular

La religiosidad popular es el conjunto de hondas creencias selladas por Dios, de las actitudes básicas que de esas convicciones derivan y las expresiones que las manifiestan (Puebla 447).

Esta religión del pueblo, es vivida preferentemente por los “pobres y sencillos” (En 48) pero abarca a todos los sectores sociales y es, a veces uno de los pocos vínculos que reúne a los hombres en nuestros pueblos políticamente tan dividido. (Puebla 447). La religiosidad del pueblo, es un acervo de valores que responde con sabiduría cristiana a los grandes interrogantes de la existencia. La religiosidad del Pueblo tiene la capacidad de congregar multitudes (Puebla 445). Además no solamente es objeto de Evangelización si no que en cuanto contiene en carnada la Palabra de Dios, es una forma activa con la cual el pueblo se evangeliza continuamente así mismo (Puebla 450).

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