Los valores perdidos
Al hablar de valores, en esta ocasión no me refiero a los económicos, sino que en esta ocasión hablaré de algo más profundo y de más esencia: Los valores humanos que se han perdido.
Que pena que no hemos aprendido o se nos ha olvidado hasta dónde llega el límite de la verdad y dónde empieza la mentira.
Hemos perdido el respeto a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros mayores y que pena a nosotros mismos.
Hemos perdido gran parte de nuestra libertad, antes podíamos escoger todo con absoluta y total libertad, sin condiciones, sin engaños y sin ventaja.
Es necesario por nuestra familia misma, volver al encuentro del pasado, recuperar los valores familiares, de trabajo, de dignidad, de respeto y lealtad.
Es de urgentísima necesidad crear en nuestros hijos responsabilidad, integridad, amor y respeto.
Pero los negocios y el trabajo nos han absorbido tanto que no hemos dejado tiempo para la familia ni para nuestros hijos, no hemos dejado tiempo ni para nosotros mismos, la necesidad de no tener discusiones y enfrentamientos con ellos nos ha llevado a aceptar y solapar el libertinaje.
¿Será todo esto consecuencia de la pérdida de valores?
¡Tengo una propuesta!
¡Rescatemos uno de esos valores Hoy!, Otros mañana y así poco a poco hasta rescatar los más posibles.
¡Dios los bendiga a todos!


No hay comentarios en Los valores perdidos