El llamado Inútil

El llamado Inútil

Yo fui cantando tristezas,

a la luz de los luceros.

Y fui llorando alegría,

por aquel camino incierto.

Anduve todas las sendas.

Caminé a los cuatro vientos,

peregrinando sin rumbo,

al amparo del silencio.

Te busco por todas partes

y por ninguna te encuentro.

Si te grito no contestas;

sólo responden los ecos.

Si voy cerca de tu paso,

para alcanzarte me pierdo.

Y a punto de oír tu voz,

una estrofa que no entiendo,

venida de la distancia,

me vuelve sordo al intento.

Y cuando quiero mirarte,

mis ojos se tornan ciegos.

He andado todas las sendas.

Recorrí los cuatro vientos,

siempre en busca de tu amor,

a la luz de los luceros.

Donde quiera que pasaba

iba dejándote al viento

tristezas del corazón

y angustias de mi tormento.

¿Ha sido inútil llamarte

para que arrulles mis sueños?

Regresaré a mis caminos

con este llorar interno.

Que en la urna de tus ojos

no han de vivir mis recuerdos.

Ni he de posar mi fatiga

en la piedad de tu pecho.

Luis Arceo Preciado

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