EL FARO Y LA MANO QUE NOS GUÍA

     Todos los días es importante la presencia de cada mamá en el círculo familiar, y es necesario que cada mujer que ha experimentado el don de la maternidad se sienta importante por lo que es y por lo que da, consciente de lo indispensable de su labor, como pilar fundamental de su familia y de la sociedad.

 

     Y aun cuando en la época actual algunos sectores critican su abnegación, su paciencia, su tolerancia, como pasadas de moda, no me cabe la menor duda de que estos rasgos, típicamente femeninos, son valores que hay que conservar. Cada madre da esto y más, no sólo un día, sino todos los días de su vida; y el amor que imprime a cada acto es lo que ennoblece su tares. La gran mayoría de hijos respetamos y queremos a nuestras mamás.

 

     Nuestras madres son el faro y la mano que os guía; en nuestras vidas representan el amor, la ternura, el cuidado, el apoyo, el consuelo, las que siempre creerán en nosotros. ¡Mamás, son valiosas por sí mismas! Qué justo y agradable que haya reconocimiento.

 

     Todo lo que dan redunda para bien de su familia, de su comunidad, del país y de la humanidad. ¡Felicidades!, y disfruten la reunión familiar, ¡qué bonito si llegan todos los que esperas! Si no, donde estés, como estés y con quien estés, recibe mi respeto y admiración.

 Carlos Lozano Medrano

Tomado del libro “Pedacitos”

 

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