Porqué digo: ¡NO! Al Chavo del 8

Diác. Ángel Castro, msp

“La familia es base de la sociedad y lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida” Juan Pablo II.

Hablando de las intenciones que los Mass Media tienen sobre sus miles de receptores, he argumentado que ningunas de éstas llevan en sí ingenuidad, sino que tiene un cometido específico sobre el auditorio. De hecho, dos de los fines de estos Mass Media son formar e informar; y muchos de los patrones sociales de conducta se toman de lo que se percibe en Cina, Radio, Prensa, Televisión o Internet.

         Quiero centrarme en una de las series televisivas que ha tenido, por casi cuatro décadas (desde 1971), un rating impresionante en nuestro país. Por lo mismo ha estandarizado como <normales> ciertos modelos de vida, mismos que son exportados al mundo y crean una falsa concepción del mexicano. Se trata del Chavo del 8, producción del señor Roberto Gómez Bolaños.

         El primer patrón equívoco que encuentro en la serie es la familia monoparental. Este fenómeno, hace 40 años, no era común en la cultura mexicana, y la serie la promueve en todos los círculos familiares que presenta. Ninguna de las familias que ahí aparecen justifica esa monoparentalidad hacia un tercer personaje injusto, antes bien, el perfil de la parte existente (que nombro por separado) explica el porqué aparecen como padres o madres abandonadas.

         Mi segunda inconformidad es el perfil del menor de edad. Quienes deciden, chantajean, intrigan o faltan al respeto a los demás son los personajes que hacen las veces de los niños. Ojo, no nos sorprenda que los menores  de edad imiten a éstos: desde el que se siente víctima porque <no le tienen paciencia>, la que segrega los de su misma condición llamándoles <chusma>, hasta la que maneja todo con el chantaje o el llanto descomunal.

         Tercera objeción: la violencia física y verbal. Es el medio que la serie sugiere para solucionar los problemas que se suscitan en el vecindario. No hay cabida para la razón o el diálogo, al contrario, el impulso y la agresión  no faltan en cada capítulo. De hecho, en Internet hay varias quejas al respecto.

         Tampoco estoy de acuerdo con la postura que se toma hacia el indigente. Se le excluye, se le trata como inferior e ignorante o se le remite a un barril… ¿no es esto un tipo de opresión al desprotegido? ¿No es acaso la acepción de personas, una de las cosas que Santiago reprende fuertemente en su carta? (cf. St 2,1-13). Veamos algunas características de los personajes.

         Don Ramón. De perfil perezoso e irresponsable, con un semblante de vicio y un cuadro de desnutrición, consecuencia de la desidia. Siempre evade las responsabilidad fiscales, representadas en la renta de su departamento. De nula autoridad moral, tiene una hija que es chantajista, irrespetuosa y berrinchuda.

        Doña Florinda. La mujer de corte sencillo que anhela ser una afortunada señora. En su ilusión, trata a los de su misma condición con prepotencia, y de forma despectiva, llamándoles <chusma>. Lejos de la dama que sueña ser, permanece siempre descuidada y esclavizada en su rutina doméstica. Nunca preocupada por su hijo, vive añorando una relación con el profesor que ocasionalmente la visita.

         El profesor Jirafales. En el contexto en el que nace la serie, el docente tiene gran valor moral. Dicha figura se ve satirizada por un personaje distraído e inseguro; muy protocolario, pero nada concreto. Incapaz de tomar una responsabilidad de pareja y sin control alguno entre el común popular del escenario. Como si la educación nos ofreciera nada a la vida cotidiana de las personas.

         La Señora Cleotilde. Una persona mayor de edad, de modales conservadores, a la que todo el mundo llama bruja, refleja al anciano no pleno, lleno de amargura, que se torna huraño ante los vecinos.

         El Chavo del Ocho. Es el personaje principal de la serie. Refleja el conformismo y parece condenar al indigente, quitando toda posibilidad de resiliencia, es decir, la potencialidad que tiene toda persona para superar o trascender las tragedias de la vida. El Chavo del Ocho representa a un niño huérfano, sin nombre, a quien todo mundo maltrata, con derechos nulos y cuyas desgracias son el motivo principal de risa para los espectadores. Su más grande ideal en la vida es comerse una <torta de jamón>; es decir, sólo aspira a lo más básico en la vida: satisfacer las necesidades fisiológicas primarias. No hay proyectos académicos, ni otros ideales de superación.

         En fin, hay muchos otros detalles que, si se mira con ojos críticos, más que diversión causa indignación. Es preciso cuidar lo que consumimos en los Mass Medios. Debemos ser selectivos y no permitir que crezca la empresa de los antivalores; si hay programas que han trascendido como éste, con alcances de teatro y caricatura, es porque se consumen por muchos. En la medida en que dejemos de consumir series como El Chavo del Ocho, éstas van a dejar de circular. Te invito a pensar y pasar la voz: por los valores en nuestras familias yo digo ¡NO! Al Chavo del Ocho.

4 Comentarios Porqué digo: ¡NO! Al Chavo del 8

  1. No había visto al Chavo del Ocho desde el punto de vista que lo exponen, es muy cierto lo que comentan, pero también es cierto que al final de cada capitulo hay un mensaje respecto a la violencia, conformismo e indignación de cada personaje.

    Si ponemos estos mensajes estoy seguro que la balanza se nivela.

    No soy fan del Chavo del Ocho pero si me gustaría que se criticara de una manera constructiva la serie.

    Raúl

    11.30.2012

  2. Bueno esto ya no interesa igual Chespirito esta ahora pudriéndose en su tumba…

    Omar

    01.27.2017

  3. Bueno cabe decir que Chespirito no era ninguna Santo como se mostraba en la serie en el fondo era un tipo orgulloso! no quería que Kiko y la chilindrina usen su personaje así que Chespirito no era nada humilde ni nada inocente como aparentaba en la serie…

    Aldair

    02.11.2017

  4. Bueno cabe decir que Chespirito no era ninguna Santo como se mostraba en la serie en el fondo era un tipo orgulloso! no quería que Kiko y la chilindrina usen su personaje así que Chespirito no era nada humilde ni nada inocente como aparentaba en la serie…además dejo a su esposa Graciela y a sus hijos para irse con doña florinda…

    Aldair

    02.11.2017

Comentarios

tuzla escort pendik escort kartal escort jigolo maltepe escort porno izle